El Balón de Oro que Charlyn Corral ganó como la mejor delantera del año representa una mayor responsabilidad para la Liga Femenil, ya que afronta la presión de crecer -aún más- en un mercado ampliamente competitivo.
Junto al histórico reconocimiento de Corral, las nominaciones de Scarlett Camberos y del América Femenil refuerzan la necesidad de que cada vez más jugadoras mexicanas figuren a nivel internacional. Así lo reconoció Mariana Gutiérrez, presidenta de la Liga Femenil.
“A nosotros nos deja mucha responsabilidad para que no sean solamente ellas dos. […] Nos deja la tarea más difícil, porque cada vez tendrán que competir más por esos lugares. El futbol es un mercado sumamente competitivo”, aseveró a EL UNIVERSAL Deportes.
La delantera del Pachuca escribió historia al convertirse en la primera mexicana en conseguir un galardón en la ceremonia del Balón de Oro. Gutiérrez Bernárdez dice que representa un compromiso para seguir impulsando el crecimiento del balompié mexicano.
“Nos obliga a mejorar como Liga. Mejorar las condiciones para que ellas tengan su máximo potencial. También nos obliga a todas las personas, que estamos en este entorno, a imaginarnos cosas mucho más grandes de las que alguna vez nos imaginamos”, enfatizó.
A este logro se le suma la nominación de Camberos, quien es la primera mexicana en figurar entre las candidatas al Balón de Oro Femenino, donde terminó en el puesto 21.
“Ser mexicana me llena de orgullo. La reflexión más importante es que podemos conquistar lo que queremos”.


