Solo la desconexin de los italianos en los ltimos minutos del partido y con ventaja de 3-1 permiti maquillar un duelo que los portugueses nunca tuvieron de cara
Miln hace demasiado tiempo que no tena a su ftbol en la lite europea. Milan e Inter, de mano en mano de propietarios internacionales, haban perdido el podero continental. Como no hay mal que cien aos dure, la versin europea del derbi de la Madonnina decidir cul de los dos estar en la final de la Champions en Estambul. La ltima de los rossoneri fue en 2007, y sali campen. Los nerazurri, tres aos despus, tambin alzaron la orejona. [Narracin y estadsticas: 3-3]
No dio el Inter ninguna opcin al Benfica para que volteara su cmoda ventaja de dos goles. Se sac el peso de los errores que le han condenado a la irrelevancia en la pelea por el Scudetto, se afianz en el csped y se lanz a aprovechar la ansiedad de los portugueses, al menos hasta que tuvo la eliminatoria en el bolsillo. Luego, se dej llevar y permiti a un rival respondn y orgulloso maquillar su pobre eliminatoria.
Poco tardaron los italianos en asestar el primer golpe, los 14 minutos que tard Barella en aparecer. Pared con Laurato, recorte y zurdazo a la escuadra. No se quera rendir el Benfica, que prob a Onana con una milimetrada falta lanzada por Grimaldo y un remate de cabeza, pero de cada prdida, los italianos salan en estampida hacia la portera de Vlachodimos.
An as, antes del descanso la los portugueses les sali una jugada que les llev al gol. Un centro de Rafa Silva que cabece con comodidad el noruego Aursnes. An perseguan su oportunidad, por imposible que pareciera.
Roger Schimdt ech mano de Neres buscando profundidad y gan algo de dominio. Sin embargo, el efecto no fue eficaz y tardo muy poco en esfumarse. Apareci Di Marco para, apoyado en Mkhitaryan, poner el segundo gol en las botas de Lautaro y citarse con los vecinos en la semifinal. La fiesta pareca cerrarla Joaqun Correa, entre el sinfn de cambios de Inzhagi, pensando ya en cmo recuperar aliento en la Serie A ante la montaa rusa de emociones que tienen en el camino con la Copa, ante la Juve, y la Champions envuelta en dos derbis.
Con los deberes hechos, el Inter por primera vez se pareci al dubitativo que ven sus aficionados cada domingo. Se desconectaron y llegaron los tantos de orgullo de Antonio Silva y Musa que, si bien no cambiaban nada, demostraron que este Inter puede ser ms vulnerable de lo que ha demostrado en octavos y el primer partido de cuartos, donde no encaj ni un solo gol.
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