Real Madrid 1 Manchester City 1

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Vinicius y De Bruyne materializan la igualada en la ida de la semifinal (1-1) con dos grandes goles. Rdiger seca a Haaland. El City marca en los minutos de desenfreno, no con la posesin

Vinicius celebra su gol, este martes.
Vinicius celebra su gol, este martes.Juanjo MartnEFE

Los grandes pueden jugar de la forma que quieran. Es uno de los mantras que desmonta el primer acto de una semifinal colosal a pesar de apenas ver al coloso Haaland. El baln fue para el City de la misma forma que las aguas buscan el mar. Cambian las formas, pero no la naturaleza, y la de Guardiola es unvoca. En la contracorriente, el Madrid no se siente incmodo. Al contrario. Como los salmones que remontan ros para alumbrar nuevas vidas, el equipo blanco lo hace para no perder la suya, para alumbrar el gol. De esa forma lo hicieron Camavinga, Modric y Vinicius, audaz el primero, exquisito el segundo, mortal el tercero. Es capaz de esperar ese momento como si se tratara del ciclo de la vida, esa vida del Madrid que es hermana del vrtigo. En ese desenfreno, en cambio, emergi el City con la misma pegada que su oponente, a cargo de De Bruyne, y con tanto portero como tienen los blancos. Nada es, pues, lo que parece, pero es ftbol del bueno. En Manchester empiezan de nuevo, quizs del mismo modo, para acabar de una forma que nadie puede prever. No se lo pierdan.

Para saber ms

Los jugadores del City se miraron con incomprensin tras el golpeo de Vini. Ninguno pareca comprender lo que comprenda Guardiola, tantas veces en el mismo lugar, ante idntico sino. Haba hecho hasta entonces su equipo todo lo que deba para no ser agredido, pero sin agredir lo suficiente. Con un porcentaje de posesin altsimo, el City careci inicialmente de capacidad para filtrar balones, de encontrar situaciones de gol claras. A Haaland le acompaaba a todas partes un carcelero. Era Rdiger, que le puso sus grilletes en los primeros minutos y ya no lo solt. Sin Militao, el alemn era el mejor cuerpo que oponer a este cuerpo de increble Hulk del rea. Es posible que Rdiger, ebrio por su propia gesta, hiciera su mejor prestacin como jugador del Madrid. Ancelotti ya tiene una duda para decidir quin debe perseguir a Haaland en el Etihad, el mircoles prximo.

Las opciones del City, pocas, llegaron en ese periodo de dominio en disparos lejanos, la mejor de Rodri, sacada por Courtois en el costado. En la portera contraria, Ederson grit en el desenlace un aqu estoy yo a quienes hablaban de un duelo desequilibrado bajo palos. A un Benzema menos fino de lo habitual y a Tochuamni les detuvo lo que solo para Courtois.

PULSO GREALISH-CARVAJAL

Es extrao que, pese a disponer de cinco saques de esquina en el primer tiempo, el City no buscar en ninguno la cabeza de Haaland en el centro del rea, donde puede llevar, adems, excelentes rematadores por alto, como Ruben Dias o Stones. Estos duelos no son para los ‘gilicorners’. La mayor profundidad del City lleg por la derecha, donde De Bruyne y Bernardo Silva superaban a Camavinga, con escasas ayudas de Vinicius. El brasileo estaba ansioso por correr en direccin contraria, pero el inicio lo encontraba muy retrasado, y ms an a sus pasadores, Kroos y Modric. Por la izquierda, el chispeante Grealish no tena forma de superar a Carvajal. El duelo llev a ambos al lmite.

El Madrid estaba dominado, pero no daba la sensacin de sentirse agobiado. Para cualquier equipo es una tortura subsistir de ese modo, en el que cada pelota es como una gota malaya. Pocos equipos como el inquilino del Bernabu resisten de ese modo. Su dominio escenogrfico es casi mayor que el futbolstico.

EL CITY SIENTE EL MIEDO

La presin que hasta entonces no haba podido efectuar, fruto de la rebelda de Vini, ofreci la primera ocasin al Madrid. Rodri dud y el brasileo sac un centro mortal para Benzema. El gol lo impidi Ruben Dias. Algo haba cambiado: el City senta el miedo. La siguiente llegada ya no encontr la misma firmeza en la defensa. La tercera acab en el fulminante disparo de Vinicius. El gol empez en campo propio, en Camavinga, pero el toque de espaldas de Modric que habilit su prolongacin fue el toque de un genio, un genio estajanovista. A medida que creca el Madrid, lo haca el croata.

El gol cambi el partido e hizo sentirse al Madrid el dominador emocional, lo que tuvo sus consecuencias en el juego. Empujado por el Bernabu, regres del descanso henchido y dispuso de sus mejores momentos en el partido. El decorado era propicio para el intercambio de golpes, eso que tanto le gusta al Madrid. El problema es que el rival posee tanta pegada como los blancos. Con Haaland puede que incluso la mejore, pero la realidad es que el noruego apenas encontr una posicin de las que le pone en valor. Nada ms. Pregunten a Rdiger.

Como dijo Ancelotti, el City tiene recursos para jugar del modo que quiera y un gran catlogo de jugadores, aunque Guardiola decidiera mantener los once hasta el final, porque los finales del Madrid son de apa y necesitaba a los expertos. ste no fue distinto. En un baln robado por Rodri, que realiz un esplndido partido, la asociacin en la medialuna acab en De Bruyne. Ancelotti protest que en el inicio de la jugada pudo salir el baln, algo que avalaban ciertas imgenes, pero esto no es el VAR de Rubi&friends ni se pita en las sombras de Negreira. Hasta Vini sabe que no se puede reclamar igual en todas las barras. Es Europa. El delantero belga desat un trueno que asol el Bernabu, del que Guardiola se lleva un buen resultado y el Madrid, las sensaciones de estar entero. En Manchester espera la tormenta.

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