Desafiante jornada en El Saltillito
Por Enrique Zamudio
Noticias
El Saltillito, Jilotepec.- Nadie se salvó. En la peregrinación, como en la
“casa del jabonero”, el que no cae, resbala. Así ocurrió ayer en el
trayecto rumbo a Canalejas, un paraje donde la romería cruza el tramo
conocido como “Los Llanos”, un valle que tras las lluvias de los últimos
días se convirtió en un verdadero lodazal.
Entre el resbaladizo camino avanzó la kilométrica columna peregrina
que se extendía a lo largo de este camino fangoso entre la verde
planicie. En algunos tramos tenían que pasar uno a uno los más de 35
mil peregrinos que conforman esta romería.
Debido a lo complicado del terreno, el avance de la columna se retrasó
en más de una hora. Sin embargo, el ánimo no de cayó y, por el
contrario, se sumó a una anécdota más que se guarda en la memoria
de estos valientes peregrinos guadalupanos que hacen frente a todo
con tal de estar a los pies de La Morenita del Tepeyac.
Tal fue el retraso que prácticamente cuando llegó el último grupo de
Villa Guerrero, reinició la marcha la columna varonil con inevitables
manchas de barro en la ropa y los pies mojados, pero con el ánimo a
tope, ya que cada vez falta menos para llegar al Tepeyac.
Al frente de la columna se encontraba el Director Espiritual de la
Peregrinación, Mons. Martín Lara Becerril, quien también fue partícipe
de estas experiencias únicas que ofrece la peregrinación.


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