Hay sitios donde no se debe jugar al corro de la patata. El ataque del Madrid es uno de esos lugares. Altimira hizo algo peor. Gir sobre s mismo, invirti el sentido de la salida del baln y dirigi la pelota hacia Dmitrovic, su portero. En la maniobra tena el peor acompaante posible: la duda. Los depredadores la sienten, la huelen. Los depredadores son Belligham, Vinicius o Mbapp. La muralla de Butarque haba cado y ya no volvera a levantarse. Todo lo contrario.

A Bellingham correspondi el robo, a Vinicius el pase y a Mbapp el gol. Nadie en el Madrid lo necesita tanto, porque ya son siete goles en 14 jornadas, uno cada dos partidos, pero pocos para el francs. Lo sabe. La ansiedad ha atrapado a su juego, algo apresurado en el regate y en la definicin, por lo que este gol le puede permitir serenarse en un contexto distinto, con el Bara ms cerca tras su empate en Balados. Sin embargo, se fue con mala cara, despus de perder un mano a mano, otro ms. La diferencia en la clasificacin, de cuatro puntos, es engaosa por el partido aplazado en Mestalla debido a la DANA. El Madrid no puede pensar que es uno, pero uno significara la prctica igualdad en la cabeza de una Liga que vuelve a empezar.

El Madrid lo hace con carencias por su parte de bajas, hecho que deriv en un once de circunstancias en Butarque. Asencio apareci en defensa, solvente, para proclamar que hay vida en la cantera, Valverde se situ como lateral en la izquierda y Fran Garca fue titular en la derecha. El nico titular de verdad en la lnea era Rdiger. Ancelotti no cerr la opcin de ir al mercado de invierno, pese a la resistencia del club. Los resultados lo decidirn, en la Liga como en la Champions. El choque de Anfield, el mircoles, llevar al extremo esos dficits. Algunos de los titulares en Butarque pueden no serlo ante el Liverpool. Veremos.

Ceballos, junto a Camavinga

Ceballos podra ser uno de ellos. Ancelotti lo situ junto a Camavinga, pero con un rol secundario para el espaol. Necesita su manejo de baln en una lnea que lo pide a gritos, pero el manejo de verdad es para Camavinga, que ya se asienta como vrtice principal. Tchouamni, lesionado, no ha ofrecido en esa posicin lo esperado y, dadas las circunstancias, podemos volver a verlo en muchos partidos como central, una vez regrese recuperado. Camavinga estuvo dinmico y solidario en el repliegue, pese a las escasas amenazas del Legans, pero asentarse en ese lugar requiere tiempo y aprendizaje. No es el primero en adaptarse. Ni Kroos ni Modric llegaron como mediocentros puros al Bernabu.

Con Camavinga hay dinamismo, pero Ancelotti necesita que tambin haya orden. El Madrid empez elctrico, especialmente cuando alcanzaba los tres cuartos, donde Mbapp progres por la izquierda con Vinicius ms centrado. Son dos futbolistas de un patrn similar, que alternan la banda y el rea, aunque al francs no se le ha visto cmodo en el centro durante partidos anteriores. Si eso ha contribuido a su ansiedad, es difcil saberlo. La mejor terapia en esas situaciones, sin embargo, es volver al origen. Ancelotti no es terapeuta. Le basta con ser entrenador.

El can de Valverde

Mbapp pudo marcar en una accin al espacio, pero el fuera de juego volvi a devolverle a la casilla de salida. El gol fue mucho ms sencillo, un regalo del Legans puesto en la cajita por Vinicius. Cuando el Legans suspiraba por su primera victoria con la igualada en el descanso, el error de Alti lo conden. Los hombres de Borja ya no encontraran argumentos para cambiar el decorado. El can de Valverde, tan duro como preciso, aument la ventaja y Bellingham se aprovech del desgaste defensivo en el desenlace para cerrar una victoria plcida, sin sobresaltos antes de la batalla de Anfield.

Lo intent Mbapp hasta el final, pero sin capacidad de desborde ni demasiada claridad, a pesar de estar ms activo. En el mano a mano que le permiti un gran pase de Vinicius, el ganador fue Dmitrovic. Acto seguido dej el campo, sustituido por Modric. Suma el francs, pero todava se le espera.

Otro de los ms esperados es Gler, no por su juego, sino por la decisin del tcnico. Ancelotti le dio la banda derecha y el turco respondi con una accin de estrella en el rea. Dmitrovic, por dos veces, le impidi marcar, pero el turco tiene cosas que este Madrid no debe despreciar, como las que aporta Brahim, mientras espera todava al gran Mbapp. Anfield, un lugar ideal.