El perdn no es un atributo divino en el ftbol. Es un signo de debilidad que se paga muy caro. Durante demasiados minutos esta pgina del catn se le olvid al Bara, que no tena intencin de indultar al Girona pero se encontr con que le cost hacerle hincar la rodilla en Montjuc. El estandarte de la fe azulgrana fue Robert Lewandowski. No se permite el polaco esa debilidad y no absuelve a rivales. Por eso, cuando el partido se empin, sali a la palestra para ajusticiar con dos goles al Girona y destripar el duelo que ya era muy desigual en ftbol. Pareca cuestin de tiempo que lo reflejara el marcador. [Narracin y estadsticas (4-1)]
Si el Bara quiere ser campen de Liga necesita sobreponerse a sus propios desajustes, que exhibi demasiado durante toda la primera parte pese a ponerse por delante en el marcador con un libre directo de Lamine Yamal que roz la mano de Krejci para que marcara su tercer autogol de la temporada despistando a un Gazzaniga, convertido en hroe durante muchos minutos. Mientras el Girona slo tuvo la ocasin de Tsygankov, el Bara sum una tras otra comandados por un Pedri imperial escudado por Eric Garca y con la amenaza constante de Lamine y de Gavi disfrazado de Raphinha. Necesitaba Flick rotaciones y el engranaje no se resinti.
Fue el gaditano el primero que pis lnea de fondo y busc a Fermn al remate. Despus prob Kound porque nadie era capaz de arrebatarle la pelota al Bara. Hasta Lamine la recuperaba para dejar solo a Lewandowski ante el guardameta giron. Tambin se sobrepusieron los azulgranas a una polmica falta que Pulido Santana pit en el mismsimo borde del rea pero el VAR, si bien la vio dentro, la decret de Fermn a Asprillia. De penalti a la nada. Se encendi de nuevo Lamine con un disparo alto tras otra recuperacin, incluso caracole entre defensas para soltar un punterazo que salv, otra vez, Gazzaniga. Tuvo que aparecer tambin el portero para sacar la mano que desviara el testarazo de Araujo en el primer palo en un crner telegrafiado por Pedri.
Charla productiva
A placer jugaba el Bara, acosando y asfixiando a un Girona desesperado que se agarraba al empate a cero en el marcador hasta el minuto 38, cuando Lamine Yamal volvi a tapar bocas. Desde que le recordaron que no marca, aunque esta vez le ayudara Krejci a cumplir el objetivo.
Pese a que el Bara no se recost en esa ventaja, s que el Girona busc dar un paso al frente tras pasar por el vestuario. La charla de Mchel les llev a volver tarde al campo, pero pareci productiva durante muchos minutos. Llegaba a Montjuc con bajas en la medular, donde el Bara consigui empequeecerlo, y deba sobreponerse. La vida se la dio Danjuma aprovechando uno de los pocos errores del Bara, que pag su riesgo. La salida de pelota de Araujo desde la defensa buscando a Lewandowski la ley Blind para asistir a su goleador, que no fallara. sa es la diferencia en el ftbol. El Girona tuvo dos ocasiones claras en todo el partido y una fue gol.
Apenas le dur unos minutos el aturdimiento al Bara, que resurgi con toda la fuerza y, esta vez, s, el acierto. Prob Kound con un centro chut y ric Garca con un disparo que se estrell en la madera, pero la ltima palabra la tuvo Lewandowski. Si ya despej las dudas convirtiendo en el gol que deshaca el empate un baln en el que nadie crey, prob despus de nuevo Gazzaniga con otro disparo que ataj. Miro Flick al banquillo y le busc municin sacando al campo a De Jong y a Ferran. No tard el neerlands en ganarle el baile a Arnau para asistir al polaco y que la cruzara al fondo de la red. 25 veces ha celebrado en Liga para ser Pichichi en su duelo con Mbapp y 38 para entrar de lleno en la pelea por la Bota de Oro.
Lamine Yamal, sobre el csped de Montuc.
Si el 9 est en racha, Ferran tambin. Si uno est entre los mximo goleadores del continente, el otro es el mejor saliendo del banquillo. Y eso es lo que hizo. La goleada la cerr con su cuarto gol en los ltimos tres partidos aprovechado un pase de Gerard Martn.
Ya no haba dudas de que este Bara puede tener momentos de fragilidad, pero tampoco de que sabe sobreponerse a ellos. No le hunden, le espolean hasta hacer que los rivales paguen los platos rotos por su osada. El hambre no la pierden jams. Prueba de ello es que, a pesar de los 139 goles que llevan esta temporada y de tener cerrada la victoria en el tramo ms exigente de la temporada, an busc Lamine Yamal hacer ms dao con un remate de rosca que escupi la escuadra.



