Una Juventus que no es la Juventus de las leyendas, sin haber ganado un solo partido, deja claro que esta Champios es cosa seria, y con seriedad responde el Madrid, ms maduro, ms cohesionado, sin los excesos ni las orgas goleadoras, al menos no todava, y sufriente pero firme, como firme es Courtois, su portero de guardia. Es un buen camino, con Gler en crecimiento y Bellingham de nuevo en el gol, un solo gol. De lo dems que le pregunten a los porteros. La meta, sin embargo, es otra cosa. Est lejos, muy lejos. Lo que est cerca es el Bara, que llegar al Bernabu, el domingo, con ms botn de su cita europea, pero tambin con ms inseguridades. Un clsico, no obstante, es como un baile de carnaval. Nada es lo que parece. [Narracin y estadsticas (1-0)]
La derecha es la ruleta del Madrid. Mastantuono, Brahim y Rodrygo viajan en un tiovivo que Xabi Alonso no quiere detener para que ninguno sienta que es el dueo de un puesto sin dueo. Valverde podra subirse, pero la realidad es que desde que el uruguayo dijo que no le gustaba jugar de lateral, no ha jugado en otro sitio. Tres tazas. Las lesiones de Carvajal y Trent son poderosas razones. Veremos despus, porque lo que mejor hace Valverde no es lo que inicialmente quiere su entrenador.
Ante la Juve, se baj del tiovivo Brahim, el mejor de todos para el desborde, un futbolista que parece de otro tiempo, pero domina algo que nunca pasa de moda: el regate. El Madrid lo necesita, en especial cuando comprime la defensa del rival y desaparecen los espacios. Ocurri frente a una Juventus que fue de ms a menos, que exigi lo mejor de Courtois antes de que Di Gregorio le diera la rplica, despus de una conexin, precisamente, entre Brahim y Mbapp. En la segunda parte sigui el tuya-ma entre los dos porteros. A Brahim y Mbapp les hizo Di Gregorio un uno-dos.
Rehabilitacin emocional
Gler tambin parta en un caballito del tiovivo, pero el turco ve tantas cosas que es mejor llevarlo al centro. En la banda tiene un lado ciego, que no sirve para nada. Es un desperdici. Le ocurri en el Metropolitano, donde Alonso se equivoc. Gler crece porque crece su confianza, y la confianza rompe las cadenas del talento. La rehabilitacin emocional de este futbolista cabe anotarla en el haber del tcnico. Ahora toca comprobar su progresin, sentarse y disfrutar. El Madrid es distinto con y sin su presencia. Mbapp, tambin. La mejor prueba, Getafe.
Ante la Juve, Gler demostr precisin, en saques de esquina que eran centros con telemetra, pero tambin sacrificio, en la presin y en el repliegue. Buena cosa. El duelo lo necesitaba, porque la Juve, pese a su irregularidad y la ltima derrota en Como, frente al baile de Nico Paz, es un equipo competitivo, con conceptos y roles muy claros. El primero, el de Vlahovic, como rematador o como vrtice. En su mejor escapada, al inicio de la segunda parte, recorri ms de medio campo, aguant el envite al veloz Militao y slo la inmensidad de Courtois evit el gol. Lo hizo todo bien el delantero, pero eso no basta ante un portero sobrenatural.
La Juve someti al Madrid en el arranque e intent volver del mismo modo tras el descanso, pero la propuesta del intercambio de golpes siempre encuentra al Madrid en su salsa, que tiene tres cosas fundamentales: un portero que hace no-goles, unos delanteros implacables y una atmsfera que empieza a hervir cuando los suyos empiezan a correr. Necesita el equipo blanco el ataque posicional, claro. La organizacin, tambin. Pero donde es imbatible es en el caos. Bendito caos con Courtois en la puerta de la habitacin.
Vinicius, tras errar una ocasin en el rea de Di Gregorio.
Corri el Madrid y corri Vinicius, hasta entonces apagado, y en su salida del regate envi al palo. Bellingham estuvo listo para el rechace, en la tierra del nueve. En ese lugar pas mucho tiempo durante su primera temporada en el Bernabu, un ao antes de la llegada de Mbapp. El da que estraamente el francs no encontr el gol, volvi a aparecer el ingls como un nueve sin invitacin.
El tanto pudo haber llegado en cualquiera de las porteras, aunque el Madrid haba vuelto a volcarse con ms intenciones sobre la de Di Gregorio, que en nada tuvo que desmerecer a Courtois. Tudor movi su banquillo para retirar a algunos de sus mejores futbolistas sobre el csped, como Vlahovic, primero, y Cambiaso, despus, porque necesitaba piernas y pimienta. La hubo hasta el final con una accin al lmite que salv Asencio, aunque le costara la lesin. Xabi Alonso gestion la situacin, porque el peligro no cesaba, a costa de sacrificar a Gler y Vinicius, pese a la cortedad del marcador, y acabar con tres centrales, Militao, Carreras y Tchouamni. Courtois segua en su sitio, decisivo ante Kostic. Un portero serio, en su partido 300, para un serio Madrid.



