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Antes del partido, un empleado del Newcastle public un video en sus redes sociales, enseando el laberinto que tenan que recorrer los jugadores para llegar desde el vestuario visitante hasta el verde y, cuando por fin llegaron, ya perdan 1-0. Los goles a favor siempre han sido uno de los grandes males de la historia del Bara, especialmente en Champions. El equipo nunca est preparado para pasar la eliminatoria, ni siquiera para jugar la ida, sino para ganar el ttulo. Incluso el presidente en funciones, Rafa Yuste, no dud en hablar de la felicidad que le supondra ganar la orejona, y an no haba entrado al restaurante de la comida de directivas. Todo mal.

Cada vez que se pona por delante en el marcador, el Bara se dejaba embaucar por una estadstica que dice que an no ha perdido ningn partido en el nuevo estadio, obviando otra que deca que Lewandowski no haba marcado nunca con una mscara. Y lo que es peor, que sin ella sus estadsticas no eran mucho mejores.

Hace meses que el Bara se habla de la imposibilidad de ganar la Copa de Europa sin un 9, y ya no digamos ganarle al Atltico. Sin embargo, las estadsticas tambin dicen que las segundas partes del Bara de Flick siempre son las buenas. Algo les suelta el alemn en el descanso que no entienden 45 minutos antes, porque los jugadores son los mismos. Y lo que en el descanso es un debate sobre el 9, se acaba convirtiendo en la tercera vez en la historia que el Bara marca siete goles en Champions. La primera sin Messi.

El domingo, durante la celebracin de su victoria electoral, Laporta aclam a gritos a Hansi Flick, antes de aclamar a la sala de fiestas Luz de gas, lo que indica el nuevo orden de prioridades del presidente. El entrenador es el verdadero artfice de la resurreccin de este Bara mucho antes de lo que auguraban las auditoras. Incluso podra permitirse hacer suya la frase del gran Brian Clough, quien acab ganando dos Champions con el Nottingham Forest, que siguen sumando ms que sus ligas: “Roma no se construy en un da… pero yo no estaba a cargo”.