Una de las primeras preguntas importantes que Eliezer Mayenda (Zaragoza, 2005) hizo a sus padres fue, precisamente, por qu le llamaron as. “Me lo pusieron por el personaje del Gnesis en la Biblia”, cuenta a EL MUNDO, el delantero de la seleccin espaola sub-21. Eliezer era el criado de Abraham y en hebreo, idioma del que procede el nombre, significa “Dios es mi ayuda”.
En la Biblia, libro al que acude mucho el jugador, se narra que Eliezer fue el encargado de buscar esposa a Isaac, hijo de Abraham. En la vida del futbolista, la historia est contada al revs, ya que l fue fruto de que un da, su padre, del Congo, y su madre, de Togo, se encontraran por casualidad en un locutorio de Pamplona en el que ella trabajaba. La familia se traslad posteriormente a Zaragoza y all es donde vio la luz un jugador que suma un gol y una asistencia en cinco partidos oficiales con la Rojita y que ahora amenaza a Chipre y Kosovo en la fase de clasificacin del Europeo.
El joven dej la capital maa con nueve aos para mudarse a Pars junto a su familia y su nico recuerdo de su poca en Espaa es “el ftbol” y sus primeros partidos con el CD Ebro. Es el deporte que le ha permitido ser feliz all donde ha ido y con el que se ha podido adaptar a cualquier circunstancia o lugar, pese a conocer o no el idioma. “A m el ftbol me ha acompaado siempre, toda la vida. He hecho amigos… y todo lo que haca era alrededor del ftbol”, explica el delantero.
El delantero frente al escudo de la seleccin.
Esa experiencia y ese apego por el deporte es el que tambin le facilit el aterrizaje en el Sochaux francs, equipo en el que comenz a mostrar sus habilidades como goleador. All Florentin Pogba, el hermano mayor de Paul, le acogi y le ayud a progresar, hasta el punto de convertirse en el futbolista ms joven en debutar con el primer equipo galo. Fue en un partido de Copa francesa, Mayenda contaba 16 aos, siete meses y 10 das.
La precocidad es el sino de su vida. Casi siempre ha sido el chico ms joven de los equipos, eso no es fcil. “En el campo es diferente, juego como siempre y nada cambia, pero fuera , para adaptarse a un vestuario, pues es un poco ms complicado”, apunta. Tambin reconoce que todos los compaeros con los que ha compartido vestuario siempre le han hecho sentirse cmodo.
De ah que, pese a su juventud, nunca haya tenido miedo a los cambios, como el que le llev, en 2024, a Sunderland, con apenas 18 aos. Una ciudad del centro de Inglaterra, con mucha lluvia, y a la que Eliezer (Eli para los amigos) se ha adaptado bien, pese a que hace “mucho fro en invierno”. Cuando no se entrena, al joven jugador le gusta “jugar al FIFA con los amigos”. Eso s, cuando est con su familia, entonces ya no existe ni el mvil slo la tortilla.
El mejor momento de su corta trayectoria como futbolista fue cuando consigui el tanto del empate con el Sunderland ante el Sheffield United en la final por el ascenso a la Premier League, en 2025. “Si Dios quiere habr ms goles importantes en el futuro, pero ese partido en Wembley fue especial, con toda mi familia delante. Soy una persona que parece muy fra, pero en aquel momento estaba como flotando”, recuerda.
Otro instante destacado fue cuando le llam Julen Guerrero para ir por primera vez con Espaa sub-17. El tcnico espaol se adelant a su homnimo francs, que ya apuraba su nacionalizacin para convocarle. “Nac en Zaragoza y yo quera ir con Espaa, nadie vio un inconveniente en esa decisin”, revela Mayenda, que tambin afirma que sus padres nunca le dijeron qu deba elegir y que le apoyaran en la decisin que tomara.
Torres y el Liverpool
Tambin dice que en su decisin tambin influy que en Espaa jugara uno de sus dolos: Fernando Torres. “Torres debut muy joven en una poca en la que no era tan comn hacerlo tan pronto. Yo me siento identificado con l. Tambin es importante que cuando yo jugaba con mi hermano al Pro Evolution Soccer estaba ah Fernando Torres, en el Liverpool, y me gustaba mucho jugar con el equipo ingls”, revela.
Fernando Torres brill y marc en aquella Eurocopa de 2008. Ahora a Eli le gustara marcar en un Mundial. Con Espaa, claro. Por pedir y por soar, que no quede.



