Poco antes de iniciarse la temporada, Diego Pablo Simeone senta que deba reencontrarse consigo mismo, con el Cholo del pasado. Eran ya 14 aos, una larga travesa que empez en el desierto, llev a las gentes del Atltico incluso a abandonar la casa de sus padres, el Caldern, y acab por convertirlo en mucho ms que un entrenador, en un lder, en un mesas para las tribus rojiblancas. Un rol que el argentino interioriz, pero que es imposible desempear cuando el lder se siente vaco, sin energa, sin capacidad de transmitir sus ideas y sus sentimientos, dos conceptos indisolubles en el personaje.

Para saber ms

De esa forma se lo confesaba a personas de su entorno, preocupado, hasta que busc el modo de recluirse y, mediante la introspeccin, volver a conectar con el Cholo. No fueron 40 das y 40 noches, como Moiss en su cita con Dios, pero fueron suficientes para que Simeone encontrara su Sina. Tras su descenso para proseguir el camino hacia la tierra prometida de la Champions, la cada en la Copa ha sido como la metfora del Becerro de Oro. Desorientado y otra vez cuestionado por parte de quienes tanto lo adoran, necesita, al igual que Moiss en el xodo, regresar a su imaginario monte sagrado.

El lder adorado y cuestionado

Simeone es un entrenador excepcional, dicho sea con el viento en contra de la derrota ante la Real Sociedad y con independencia de los gustos futbolsticos. La final de La Cartuja fue como un revs del destino para el Atltico, con errores en cadena poco habituales, escenificados en el primer gol, y decisiones desde el banquillo, como la retirada de Lookman, que reabren los debates en torno al lder y debilitan la fe, al igual que los israelitas en su travesa, asediados por el hambre y la sed. En el ftbol slo las sacian los ttulos.

El argentino es la personificacin de las principales emociones del ftbol, expresadas sin filtros en el campo, y que nos devuelven a la identidad en su forma ms primitiva. A la tribu, a los nuestros. Es un concepto sagrado para el argentino. Hace un tiempo, mientras almorzaba en un restaurante argentino prximo al Cerro del Espino con su pareja, dos nios se acercaron a pedirle un autgrafo. El Cholo los mir, sonriente pero escrutador, y les pregunt el nombre. Una vez hubo firmado, les sorprendi: Pero vosotros sois del Madrid, verdad? Los nios se quedaron mudos hasta que uno de ellos admiti con la cabeza. Simeone volvi a sonrer y, mientras les entregaba los autgrafos, les dijo: Pues lo que tenis que hacer es defended a vuestro equipo a muerte.

Simeone se queja durante la final.

Simeone se queja durante la final.Jose BretonAP

La evolucin del personaje desvela que se siente cmodo en el relato construido, se gusta, pese a las dudas que en momentos le asaltan. Las crisis existenciales las tienen los inteligentes. Las expresiones espontneas han llegado a convertirse en eslganes, como el s se puede o el partido a partido. A medida que esa dimensin crece, lo hacen las necesidades de dar respuesta a lo que tu gente espera, y eso no es sencillo. Sobre todo, cuando aparecen las derrotas, como en Sevilla.

La gente no necesita mensajes, necesita ganar, manifest el entrenador rojiblanco, lacnico, con el rostro ajado, exhausto como todo su equipo. El desgaste que arrastraba el Atltico, con muchos ms minutos acumulados durante la temporada que su rival en la final, tras la batalla europea con el Barcelona, das atrs, no era nicamente fsico. Era mental.

Los signos del zodiaco

Las emociones que la razn no explica encajan bien con lo mstico, desde lo religioso a lo profano, desde la fe hasta la supersticin. Simeone las explora todas. Vestir de negro tiene un sentido. Cambiar al azul cobalto, como hizo durante una Champions, tambin. El negro lo utiliz en el primer ttulo conquistado, la Europa League de 2012, y desde entonces ha sido fiel a la vestimenta, incluso repite las prendas y zapatos con las que gana. Seguidor de la astrologa, se fija en el signo del zodiaco de sus futbolistas. Las apelaciones del tcnico a Dios son, asimismo, habituales. El pasado Viernes Santo, un da antes de enfrentarse al Barcelona, acompa al Cristo de Medinaceli, junto a su pareja Carla Pareyra, en la procesin por el centro de Madrid.

En Sevilla, el tcnico estuvo acompaado por toda su familia, el clan del Cholo al completo, con su madre y sus sobrinos. La implicacin de un Simeone, Giuliano, en la serie de errores que dieron lugar al primero gol realista, a los 14 segundos, fue, para alguien supersticioso, como una seal, fatal seal.

Musso ve la tarjeta amarilla tras el penalti.

Musso ve la tarjeta amarilla tras el penalti.CRISTINA QUICLERAFP

Musso fue otro de los implicados. El portero repiti fallo con el penalti cometido. Suplente de Oblak, el argentino habra disputado la Copa aunque el esloveno no viniera de una lesin, porque Simeone es un tipo de cdigos. Lo mismo hizo Pellegrino Matarazzo con Marrero, el hroe de la final para la Real Sociedad. Musso, sin embargo, se haba ganado algo ms durante este periodo de ausencia de Oblak. El Cholo antepuso meritocracia a jerarqua al colocar a su compatriota bajo los palos ante el Bara cuando el esloveno ya tena el alta. Si hubiera seguido en el mismo nivel, es muy posible que hubiera mantenido a Musso frente al Arsenal, dentro de 10 das. La Copa lo cambia todo, devuelve a cada uno a su lugar.

A Simeone, tambin, a su introspeccin, sealado de nuevo, pero esta vez con la sensacin de saber lo que sucedi. Su frase lo demuestra: El partido estaba en los 90 minutos. El argentino dijo que necesitaban la Copa, pero no slo por ser un ttulo, sino por lo que poda reforzarles en su verdadera obsesin: la Champions. Despus de perder la segunda ante el Madrid, en Miln, Simeone se plante el adis. Ahora no puede dudar. Necesita volver a su Sina, reafirmarse en sus mandamientos, convencer de ellos a los suyos y reemprender el camino de la tierra prometida.