La aventura de Paraguay en el Mundial 2026 terminó con la cabeza alta. La Albirroja rozó una nueva sorpresa tras eliminar a Alemania en la tanda de penaltis, pero se encontró con una Francia demasiado eficaz. Un solitario gol de Kylian Mbappé, desde el punto de penalti, decidió un duelo mucho más igualado de lo que refleja el marcador y metió a la vigente campeona del mundo en los cuartos de final, donde se enfrentará a Marruecos.

Antes del encuentro, un aficionado paraguayo lanzó un mensaje tan desafiante como optimista: “Hola. Somos paraguayos y estamos aquí para eliminar a una campeona del mundo”. La respuesta de Mbappé llegó sobre el césped. El delantero francés asumió la responsabilidad cuando más apretaba el partido y, con toda la tranquilidad del mundo, transformó una pena máxima para romper la resistencia sudamericana y acabar con el sueño guaraní. Paraguay volvió a demostrar por qué ha sido una de las revelaciones del torneo. El conjunto dirigido con orden y disciplina táctica incomodó durante muchos minutos a una selección francesa que monopolizó la posesión, pero que apenas encontró espacios. La presión paraguaya, las ayudas defensivas y el sacrificio colectivo obligaron a los galos a trabajar hasta el último detalle para encontrar el camino del gol. Francia, sin embargo, volvió a exhibir el oficio que caracteriza a los grandes candidatos al título.

Sin necesidad de un festival ofensivo, supo mantener el control del encuentro tras el tanto de Mbappé y apenas concedió opciones en el tramo final. La experiencia de sus futbolistas y su capacidad para gestionar ventajas acabaron marcando la diferencia. Paraguay se despide entre aplausos después de firmar un campeonato muy por encima de las expectativas, mientras Francia continúa su defensa del título. Los Bleus siguen avanzando con paso firme y ya tienen la vista puesta en Marruecos, el siguiente obstáculo en su camino hacia unas nuevas semifinales mundialistas.