El mundo del fútbol sigue conmocionado por la muerte de Alex Hughes, hijo del ex delantero galés del Manchester United, Chelsea, Bayern y FC Barcelona, Mark Hughes. El fallecimiento se produjo de forma repentina el pasado 19 de junio, cuando tenía 38 años, aunque ahora un juzgado forense británico ha confirmado que la causa de la muerte fue un síndrome de muerte súbita del adulto (Sudden Adult Death Syndrome, SADS), concluyendo que se trató de una muerte por causas naturales.
Según se conoció durante la investigación forense, Alex Hughes sufrió un colapso en el dormitorio de su vivienda de Prestbury, en el condado inglés de Cheshire. Fueron sus dos hijos quienes lo encontraron y el mayor intentó reanimarlo practicándole maniobras de reanimación cardiopulmonar antes de la llegada de los servicios de emergencia, que no pudieron salvarle.
Alex Hughes había desarrollado una extensa trayectoria en el fútbol. Tras una breve carrera como jugador, desempeñó funciones de análisis de rendimiento y captación de futbolistas en clubes como Blackburn Rovers, Manchester City, Fulham, AFC Fylde, Morecambe y, desde 2025, era responsable de reclutamiento de jugadores del Grimsby Town.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, Mark Hughes y su esposa, Jill, difundieron un comunicado a través de la League Managers Association en el que aseguraban estar “completamente destrozados” por la pérdida “repentina e inesperada” de su hijo. El Grimsby Town también expresó su pesar, describiendo a Alex como un profesional muy respetado y una persona muy querida dentro del club.
El funeral reunió a numerosas personalidades del fútbol británico, entre ellas Sir Alex Ferguson, Ryan Giggs y Bryan Robson, que quisieron acompañar a la familia Hughes en uno de los momentos más difíciles de su vida.


