Actualizado

Hay una frase que se repite estos das en Valdebebas entre quienes conocieron a Mourinho durante su primera etapa en el Madrid: Est ms tranquilo. La gente cercana al da a da del primer equipo ha encontrado a un entrenador algo diferente al que fue el lder del conjunto blanco hace ms de una dcada. Fueron unos aos ultracompetitivos ante el Bara de Guardiola, de guerras de guerrillas en el campo y fuera de l. De una tensin constante que termin provocando el adis del portugus. 4.830 das despus de aquel 4-2 contra Osasuna en el Bernabu el 1 de junio de 2013, Mourinho vuelve esta noche a un partido de la Liga con el Madrid. Lo har ante el Espanyol y con un vestuario al que todo el mundo mira con lupa. Veremos cuando lleguen los malos momentos, que llegarn, admiti el luso en sala de prensa.

Ayer, Mourinho contest a 20 preguntas durante 42 minutos y mostr talante, reflexin, pausa y ganas de hablar de todo. Era la previa del estreno liguero, pero tambin su presentacin ante los medios. Muchos, con la mirada todava en 2013, esperaban (y esperan) una versin caera del portugus similar a la de esos aos, pero los que comparten da a da con l desde hace tiempo insisten en que ha cambiado: Elige muy bien sus batallas. Y eso no significa que no las tenga.

El ‘nuevo’ Mourinho que ha aparecido estos das por la ciudad deportiva est, insiste tambin l, muy tranquilo. Menos interesado en la guerra permanente y obsesionado con devolver al Madrid la confianza que han mostrado en l en un momento en el que su carrera profesional no estaba en el top europeo, algo similar a lo que vivi Ancelotti en 2021. El Mourinho de 2013 no puede aconsejar al de hoy. El de hoy es el que est en condiciones de aconsejar al de 2013. Un hijo no aconseja a un padre, no? Para m es ms fcil estar tranquilo ahora que hace cinco, 10 o 20 aos, explic ayer.

Parece haber bajado revoluciones, aunque durante estos ltimos aos en Portugal, Turqua o Italia ha vivido situaciones lmite. Esper a Anthony Taylor, rbitro de la final de la Europa League entre el Sevilla y la Roma, en el parking del estadio; denunci a la Federacin turca por supuestas ayudas al Galatasaray cuando era entrenador de Fenerbahce; y en el Benfica tambin fue el centro de la polmica por sus crticas a los colegiados de la liga portuguesa.

“Necesito sentirme querido”

En Valdebebas todos esperan, como en las gradas y en los medios, el momento en el que salga a defender al club cuando sea necesario. Llegar, pero no se desgastar como en su primera etapa. Tampoco lo necesita. Su relacin con Florentino le otorga una posicin de autoridad que no tenan ni Alonso ni Arbeloa. Ayer reconoci que el presidente le llamaba despus de cada ttulo. Hay una confianza construida que le permite sentirse respaldado desde el primer da y su regreso a Madrid no se entiende sin ese vnculo. Necesito sentirme querido, asegura en su documental.

El Madrid recupera as a Mourinho, pero no exactamente al Mourinho del que se separ en 2013. Tiene 63 aos, ms kilmetros en los banquillos y una coleccin todava mayor de victorias, derrotas y cicatrices. Ya no parece necesitar demostrar permanentemente quin manda porque el vestuario sabe de sobra dnde reside la autoridad de Valdebebas ahora mismo: El compromiso es innegociable, advirti a los navegantes. Un nuevo Madrid, un nuevo Mourinho.