Es bueno sentir miedo, identificarlo en nosotros, porque es el primer paso para enfrentarlo. Quienes dicen no padecerlo, mienten. El Bara lo senta, como demostr en una puesta en escena titubeante, imprecisa, de la que el Madrid se aprovech, ya que nadie juega como el equipo blanco en el desfiladero de las dudas. Mbapp pona nombre por dos veces al martirio de Montjuc. No era un nombre cualquiera, era un nombre que da miedo. El hat trick del francs, en cambio, ya no provoc el mismo. Todo haba cambiado por aquello que deca Umberto Eco, y es que nada da ms valor al miedo que el miedo de los dems. [Narracin y estadsticas, 4-3]
A ese otro miedo se emple el Bara con una carga colosal, posedos sus futbolistas por una determinacin que ya haban exhibido ante el Inter, pero el Inter es un grandsimo equipo y el Madrid es un equipo que se sostiene de pie sobre las ruinas gracias a su orgullo. A Xabi Alonso corresponde la reconstruccin, porque el Ao I de Mbapp, pese a este buen eplogo del francs, ha sido el ao del derrumbe. Hansi Flick ha llevado a cabo la del Barcelona en una sola temporada para ganar los cuatro clsicos a su rival, al que ha marcado 16 goles, y levantar la Supercopa y la Copa, a la espera de aupar la Liga de los valientes, sentenciada en Montjuc. Los valientes no niegan el miedo. Lo enfrentan.
Ancelotti y Flick.AFP
El liderazgo de Lamine Yamal
Valientes y jvenes, dos caractersticas que personifica Lamine Yamal. Dueo de un acto de liderazgo, personalidad y madurez en los dos duelos frente al Inter, volvi a ser decisivo ante el Madrid con el gol de un empate que devolva la lnea de flotacin al Barcelona. Un golpeo preciso, colocado, teledirigido por una mente privilegiada y un pie humano calibrado como un pie de rey, la herramienta de las pulgadas. Lo utiliza en los goles como en los pases, horizontales o verticales, siempre al lugar sensible.
Necesitaban los azulgrana esa aparicin despus de las apariciones en el rea contraria de Mbapp. Es el duelo que viene, en los clsicos, en el Mundial del prximo ao y hasta en el Baln de Oro. Para el francs, el Pichichi que lidera con sus tres tantos en Montjuc nicamente sirve para redimirle numricamente. El ao ms esperado ha sido un mal ao en un mal Madrid, cado con estrpito en la Champions, cuya final disputara el PSG. El destino siempre nos reserva sorpresas, a veces macabras. Es caprichoso.
Mbapp, abatido, en Montjuc.AFP
Mbapp fue objeto de penalti, lo marc y result mortal al contraataque, antes de la reaccin del Barcelona. En el tercero, el decorado haba cambiado, con los azulgrana por delante en el marcador y en el campo. Eso gol, sin embargo, sirvi para ofrecer otro final de thriller a un clsico, con manos polmicas, de Tchoaumni y Fermn, y el no gol que soara todo canterano. Lo fall Vctor Moz, un cataln de blanco.
Ms no se le poda pedir a Mbapp en un duelo clave. No siempre fue as. No basta con llenar de goles el granero, sino saber que hay das que se deben abrir sus puertas de par en par. Lamine parece tenerlo claro, aunque el Inter superara su calidad con un mejor planteamiento colectivo. El Bara se equivoc ese da al sealar al rbitro. Se haba hecho grande en el campo, pese a la derrota, y se hizo pequeo en la sala de prensa o en el palco del presidente. Laporta tuvo el acierto de escoger a Flick, no se le puede negar. Ahora lo mejor es estar calladito. Ante el Madrid, el Bara volvi a hacerse grande, campen. Una victoria ante el Espanyol, el jueves, le dara el ttulo, con independencia de lo que haga el Madrid. En adelante, deber mejorar la vulnerabilidad de su equipo, que permiti al Inter estar en la final de la Champions y al Madrid adelantarse y estar en el partido hasta el final.
El tcnico alemn tom una decisin que era un mensaje a su equipo, al escoger el mismo once que en el Giuseppe Meazza. Ni una duda sobre los elegidos, pese a la interinidad de los laterales, Eric Garca y Gerard Martn. El primero repiti el guion, al marcar el primer tanto de los suyos despus de recibir dos. Tras el exilio en Girona, Eric Garca se ha ganado un rol en este Bara gracias a su polivalencia y competitividad. El remate, a bocajarro, llegaba en la zona de los centrales, a la que no le haba bastado que Valverde se convirtiera en uno ms en posicin defensiva, junto a Tchouamni y Asencio. En Montjuc fue, como en tantos otros lugares, la zona cero del Madrid.
Presin frentica
La frentica presin tras prdida del Barcelona, un sntoma que conecta a este equipo con el que edific Guardiola en el Camp Nou, result insostenible para el Madrid, que no pudo alcanzar siquiera el descanso con el empate. La dinmica llev a errores, como el de Ceballos y Mbapp, que dej a Raphinha en vertical. La combinacin con Ferran Torres, perfecta, ofreci el gol a brasileo, cuarto de su equipo, que antes haba deshecho ya el empate al contraataque.
Ancelotti haba optado por un 4-4-2 para insertar a Gler, el futbolista de las dos caras. En Montjuc ofreci de nuevo la peor, superado por la atmsfera y, posiblemente, por el sometimiento de su propio equipo. El turco es un talento que pide un entrenador que lo entienda. Veremos si es Xabi Alonso. Gler cay en el descanso, como Ceballos, para dar entrada a Modric y Brahim. El croata siempre hace mejor el lugar por donde pasa, facilitado por un Bara que se tom un respiro. Eso siempre es peligroso ante el Madrid, que en una contra volvi a presentar a Mbapp ante la portera de Sczcesny. El polaco perdi ese duelo para permitir el hat trick al francs, pero gan el siguiente. Una buena forma de acabar despus de empezar con un penalti que pudo gestionar de otro modo, pese al error inicial de Cubars.
Vinicius dio el ltimo pase a Mbapp antes de irse lesionado. Nada ms que resear en su haber, en un pobre e irregular ao. Los cantos de Arabia han sido como los de las sirenas para este Ulises del rea. Mal asunto. Necesita volver al principio, mientras Mbapp necesita que este final sea su principio en un nuevo ciclo que debera empezar en el Mundial de clubes, si el Madrid convence a Xabi Alonso. En la cita no estar el Bara, aunque nadie vestido de azulgrana, hoy, lo lamenta, salvo por la caja del club. El esplendor est en la hierba.




